LA PAZ, 5 Jun (NÓMADA NEWS).- El expresidente y líder de Libre urgió un último intento para dialogar con los movilizados que han puesto al país en un estado de crisis aunque advirtió que “dialogar es una cosa y suplicar es otra”.
En una entrevista con Unitel, reconoció que hay sectores que no quieren dialogar en una actitud política que se centra en la renuncia del jefe de Estado, Rodrigo Paz Pereira.
A su juicio, no se puede insistir indefinidamente en el diálogo con las organizaciones sociales que están movilizadas porque puede ser una señal de debilidad del Ejecutivo, de quien dijo que le falta “rumbo y decisión” en el conflicto.
“Dialogar es una cosa, suplicar es otra”, puntualizó en alusión a los reiterados llamados del Gobierno a los sectores movilizados para buscar acuerdos a sus demandas, que se concretan a la renuncia del presidente.
A su juicio, la Iglesia Católica debería encabezar el diálogo, además de la comunidad internacional.
“Yo pido, yo imploro a la Iglesia, que es la única que tiene poder de convocatoria, el Gobierno no lo tiene. Que la Iglesia, con la comunidad internacional, cite mañana (sábado) y haga el último esfuerzo. Mientras está discutiendo la ley (de Estados de Excepción) en Diputados, yo pido a la Iglesia que haga una convocatoria”, expresó, citado por UNITEL.
Aunque reconoció que es difícil dialogar con los bloqueadores, “dialogar después de 36 días con gente que solo pide: que renuncie el presidente”.
Así mismo, el líder de Libre criticó también al Ejecutivo por la forma en que encaró el conflicto, con vacilaciones y falta de liderazgo en la toma de decisiones.
“Hay que gobernar todos los días sin miedo, sin actitudes timoratas, con claridad, y después hay que tener rumbo, dónde quieren llevar el país, ya van siete meses y no hay rumbo”, apuntó. “Si a este Gobierno algo le falta, es rumbo, decisión y claridad”, complementó.
Red Central-rsl









