LA PAZ 21 ABR. (NÓMADA NEWS).- El vicepresidente Edmand Lara respondió públicamente al comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, en medio de una controversia marcada por acusaciones de encubrimiento y cuestionamientos a la institución del orden.
A través de sus redes sociales, Lara fue enfático al señalar que no es subalterno del jefe policial y exigió respeto en el marco de la jerarquía constitucional. “No soy su subalterno, me debe respeto”, afirmó la autoridad, en un mensaje directo al comandante.
El vicepresidente también calificó como una “vergüenza para la institución policial” los denominados casos de “narcomaletas” y presuntas dádivas vinculadas al uso de aeronaves para actividades ilícitas, asegurando que sus denuncias están respaldadas por informes, declaraciones y actuaciones investigativas dentro de procesos en curso.
Asimismo, recordó que la Policía Boliviana es una institución que no delibera y que debe mantener respeto hacia las autoridades del Órgano Ejecutivo, incluyendo al presidente y al vicepresidente del Estado.
Para Lara, el comandante Sokol “olvida su rol institucional” y actúa como si la autoridad política aún fuera su subordinada, lo que —según sostuvo— agrava la tensión y debilita la institucionalidad.
Por su parte, un día antes, Sokol presentó el historial disciplinario de Lara, detallando siete llamadas de atención, tres arrestos, tres procesos disciplinarios, dos retiros temporales, un proceso penal y una baja definitiva sin derecho a reincorporación.
Ante ello, la autoridad defendió su trayectoria y aseguró que dichas sanciones se dieron por denunciar irregularidades dentro de la institución, además de afirmar que no contó con las garantías necesarias para su defensa en los procesos disciplinarios.
Durante su intervención, el comandante también elevó el tono y calificó las críticas como ataques provenientes de personas “neófitas”, “mitómanas” y “resentidas”. En respuesta, Lara reiteró que su objetivo es una Policía “digna” y exhortó a combatir la corrupción interna, advirtiendo que el poder no es permanente.




