CHUQUISACA 05 AGO (NÓMADA NEWS).- En un acto realizado en la Casa de la Libertad, en Sucre, el presidente Rodrigo Paz afirmó que Bolivia inicia una nueva etapa en su organización territorial con la firma de un acuerdo entre el Gobierno Nacional y las nueve gobernaciones, orientado a fortalecer el desarrollo regional y avanzar en la implementación de la denominada Agenda 50/50.
El mandatario calificó la jornada como un momento «refundacional» para el país y aseguró que el convenio marca el “inicio del fin del modelo centralista, para dar paso a una mayor participación de las regiones en la construcción del desarrollo económico y social”.
Paz sostuvo que el acuerdo trasciende las diferencias políticas y constituye un “compromiso conjunto para generar riqueza, fortalecer la economía y garantizar mejores condiciones en áreas como salud, educación e inversión pública”.
El jefe de Estado señaló que el objetivo es “consolidar un proceso de coordinación permanente entre el Gobierno Nacional y las gobernaciones”, con una distribución más equilibrada de competencias y responsabilidades, que permita impulsar el crecimiento de todos los departamentos.
Asimismo, destacó que la “transformación será gradual y ordenada”, con el propósito de brindar certidumbre al país y evitar impactos negativos durante la transición hacia el nuevo esquema de gestión territorial.
El presidente remarcó que la construcción de este modelo requerirá el trabajo conjunto de las autoridades nacionales y departamentales, al considerar que el desarrollo de Bolivia dependerá de la capacidad de las regiones para convertirse en motores del crecimiento.
El Ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, informó que la implementación de la Agenda 50/50 ya se encuentra en marcha, tras el trabajo desarrollado en mesas técnicas entre el gobierno y los equipos de las nueve gobernaciones.
La autoridad explicó que uno de los primeros ejes del acuerdo es “atender el problema del endeudamiento que enfrentan las gobernaciones”, por lo que el Ejecutivo prepara un mecanismo para facilitar la administración y el alivio de las obligaciones financieras heredadas de anteriores gestiones.
Asimismo, indicó que el gobierno trabaja en un proyecto de ley para “eliminar la asignación de competencias y gastos que corresponden al nivel central y que, según las gobernaciones, fueron transferidos de manera indebida a los gobiernos departamentales”. La norma será presentada y tratada por la Asamblea Legislativa durante la presente gestión.
Espinoza señaló que, paralelamente, los equipos técnicos ya elaboran el Presupuesto General del Estado 2027, incorporando una “revisión del sistema tributario y de las competencias fiscales para avanzar en una redistribución más equilibrada de los recursos” entre el nivel central y las gobernaciones.
Consultado sobre la posibilidad de redistribuir el Impuesto a las Transacciones (IT), el ministro explicó que esa propuesta forma parte del análisis técnico y que la revisión no se limitará a un solo tributo, sino que abarcará nuevos mecanismos de generación y coparticipación de ingresos para fortalecer las finanzas departamentales.









