LA PAZ 30 ABR. (NÓMADA NEWS).- La marcha indígena campesina de Pando, quienes mantienen su demanda de abrogación de la norma, registrada como Ley 1720 en la Gaceta Oficial, se dirige hacia la sede de gobierno, cumplió 22 días de movilización continua, consolidándose como una de las protestas más prolongadas del año en Bolivia.
Durante esta jornada, los marchistas partieron desde la población de Challa y avanzaron por más de cinco horas con rumbo a Yolosita, en el departamento de La Paz, donde prevén realizar una pausa para descansar y definir la fecha exacta de su llegada a La Paz.
La movilización reúne a personas de distintas edades, incluidos adultos mayores, jóvenes e incluso menores, reflejando la magnitud de la convocatoria tras más de tres semanas de recorrido ininterrumpido. Pese al desgaste físico acumulado, los participantes aseguran que mantendrán la marcha hasta lograr ser escuchados por el gobierno.
“Vamos a llegar hasta La Paz para hablar directamente con el presidente, porque no tenemos soluciones”, expresó uno de los movilizados, evidenciando la determinación del sector tras 22 días de caminata.
El avance de la marcha también ha generado efectos en la transitabilidad de la región de los Yungas, donde se reportan bloqueos en rutas hacia Caranavi, dejando varados a camiones, cisternas y vehículos de transporte de mercancías.
Con 22 días de recorrido, la protesta no solo evidencia el nivel de organización de los sectores movilizados, sino también la persistencia de sus demandas, en un contexto de creciente presión social que se trasladará en los próximos días a la sede de gobierno.
Desde el gobierno, el presidente Rodrigo Paz defendió la Ley 157, asegurando que no afecta tierras comunales ni reservas, y denunció la existencia de campañas de desinformación en torno a la norma.




