La coanfitriona, con el inesperado refuerzo de Balogun, busca los segundos cuartos de su historia en un Mundial
MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS)- Las selecciones de Estados Unidos y de Bélgica afrontarán este lunes (02.00 hora peninsular del martes en España) en Seattle un igualado duelo de octavos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, en el que la coanfitriona, con el inesperado refuerzo de Folarin Balogun, quiere aprovechar el plus del ambiente para acabar con unos ‘Diablos Rojos’ animados tras su remontada épica en la anterior ronda.
En medio de un atmósfera festiva en el país, inmerso en las celebraciones por su 250 cumpleaños del pasado 4 de julio, el combinado que dirige Mauricio Pochettino intentará volver a estar entre los ocho mejores por segunda vez en su historia ante un rival que no ha dado una medida muy fiable hasta ahora en el campeonato, pero que ha sido protagonista de uno de los pases de ronda más significativos hasta ahora del torneo.
La selección estadounidense ha tenido hasta ahora un camino relativamente amable en su segunda Copa del Mundo, donde aspira a mejorar su actuación de hace 32 años, cuando cayó en octavos ante Brasil por la mínima. Mucho más profesionalizado el ‘soccer’ y el equipo desde entonces, ahora tratará de igualar su histórica presencia en los cuartos de final de 2002 en Corea del Sur y Japón, donde cayó por 1-0 ante Alemania.
Después de medirse a Paraguay, Australia, una Turquía eliminada y Bosnia-Herzegovina, Estados Unidos tendrá su primer gran rival en este torneo frente al que no ve en inferioridad de condiciones, esperando que además del aliento de la grada del Lumen Field, guarida de los actuales campeones de la NFL, le ayude su condición física, con menos desgaste que los belgas, no sólo por no haber tenido que jugar una prórroga sino porque también su pase prematura a los cruces como primero le permitió a Pochettino reservar a muchos de sus titulares.
Además, contra todo pronóstico, el técnico argentino podrá poner su once de gala en este encuentro ya que la FIFA suspendió de forma cautelar la sanción al delantero Folarin Balogun, su principal goleador en esta Copa del Mundo con tres tantos, por ver la roja en el choque de los dieciseisavos de final.
Enfrente, una Bélgica que ha llegado a esta ronda con mucho sufrimiento, ya desde una fase de grupos que se antojaba algo más cómoda de lo que realmente fue, pero donde tras no poder con Egipto (1-1) ni Irán (0-0), su goleada a Nueva Zelanda (5-1) le dio finalmente el primer puesto.
Pero las dudas que había dejado entrever en esos tres primeros encuentros, no sólo no desaparecieron en los dieciseisavos sino que se agrandaron ante una Senegal que tenía a los ‘Diablos Rojos’ en la lona en el minuto 86 con una ventaja de 2-0. Los de Rudi Garcia no se rindieron y terminaron aprovechando los errores rivales para, primero forzar la prórroga, y luego evitar en el último suspiro la tanda de penaltis.
Ahora, el combinado belga quiere sacar partido a esa vida extra en un duelo al que llega con más cansancio en las piernas y con más dudas en Garcia para confeccionar un once donde se espera que esté de inicio un Romelu Lukaku que ha sido revulsivo cuando ha participado y que querrá ser un desafío para una defensa que no ha concedido demasiado salvo ante Turquía donde jugaron los menos habituales.
Los ‘Diablos Rojos’ necesitarán mas firmeza atrás y también la mejor versión de otros jugadores como el centrocampista Kevin de Bruyne y el extremo Jérémy Doku, cambiados ante Senegal con 2-0, o del extremo Leandro Trossard para optar a estar por tercera vez en unos cuartos de final mundialistas tras México’86 y Brasil 2014.









