LA PAZ 03 JUN. (NÓMADA NEWS).- En medio de una crisis provocada por casi un mes de bloqueos y movilizaciones, Ernesto Justiniano fue posesionado como nuevo ministro de Defensa por el Presidente Rodrigo Paz y ratificó que el gobierno mantendrá abierta la vía del diálogo, aunque advirtió que no permitirá que sectores radicalizados paralicen el país ni pongan en riesgo a la población.
Durante su discurso de posesión, Justiniano sostuvo que el diálogo debe ser la principal herramienta para resolver los conflictos, pero remarcó que ninguna medida de presión puede justificar el desabastecimiento, la interrupción de servicios esenciales o la afectación a la salud y la seguridad de los bolivianos.
“La protesta es un derecho, pero también debe garantizarse la atención médica, la circulación, el abastecimiento y la seguridad ciudadana”, afirmó la nueva autoridad.
El ministro aseguró que las Fuerzas Armadas continuarán actuando bajo el marco de la Constitución y acompañarán las decisiones del gobierno con prudencia, firmeza y responsabilidad.
“Bolivia no necesita más violencia; necesita paz, presencia del Estado, abastecimiento, seguridad y convivencia democrática”, manifestó.
Paz vincula movilizaciones con recursos del narcotráfico
Por su parte, el presidente Rodrigo Paz destacó la trayectoria de Justiniano en la lucha contra el narcotráfico y señaló que durante su gestión se lograron importantes golpes contra organizaciones criminales.
El mandatario afirmó que las investigaciones permitieron identificar recursos económicos provenientes de actividades ilícitas que, según sostuvo, habrían sido utilizados para financiar algunas movilizaciones que buscan desestabilizar al gobierno.
“No es de extrañar que desde regiones de producción de narcóticos se hayan capturado portadores de recursos económicos que, en algunos casos, fueron destinados a alimentar movilizaciones y acciones contra nuestra democracia”, declaró.
Paz precisó que sus observaciones no están dirigidas a sectores que mantienen reivindicaciones legítimas, sino a grupos que, a su juicio, intentan impedir los cambios impulsados por su administración.
Cambio de gabinete en un momento crítico
La posesión de Justiniano se produce tras la salida de Marcelo Salinas del Ministerio de Defensa, en medio de una de las coyunturas más complejas que enfrenta el gobierno desde el inicio de su gestión.
El relevo ocurre cuando Bolivia se aproxima a cumplir más de un mes de bloqueos en distintas regiones del país, una situación que ha generado problemas de abastecimiento, dificultades en el transporte y una creciente tensión política y social.
Desde el Ejecutivo se insiste en la necesidad de reactivar el diálogo para superar la crisis, mientras la nueva autoridad de Defensa asume el desafío de garantizar la seguridad, el orden constitucional y la protección de la población en un contexto de alta conflictividad.









