LA PAZ 23 JUL. (NÓMADA NEWS).- La deuda externa pública de Bolivia asciende a 14.357 millones de dólares, lo que representa una carga aproximada de 1.263 dólares por habitante, según un análisis del economista Enrique Ayo, quien advirtió que el principal desafío no es únicamente el nivel de endeudamiento, sino el uso que se da a esos recursos.
El analista explicó que la estimación surge de dividir el monto total de la deuda externa entre la población boliviana, una referencia que permite dimensionar el peso del endeudamiento sobre el país.
«Si hacemos una división muy gruesa por la cantidad de habitantes, cada boliviano que nace en este momento está naciendo con una deuda de aproximadamente 1.263 dólares», afirmó.
Ayo señaló que el aspecto más importante es garantizar que los recursos obtenidos mediante financiamiento externo sean destinados a inversiones productivas capaces de impulsar el crecimiento económico y generar ingresos para cumplir con las obligaciones futuras.
«Si yo me estoy endeudando para pagar sueldos, es terrible; pero si me estoy prestando para invertir, cambia la figura, porque esa inversión va a empezar a generar retornos», explicó.
El economista sostuvo que la sostenibilidad de la deuda dependerá de la capacidad del país para transformar esos créditos en proyectos que incrementen la producción, fortalezcan la economía y permitan generar los recursos necesarios para el pago de las obligaciones externas.
El análisis se produce en un contexto de debate sobre el nivel de endeudamiento del país y la necesidad de orientar el financiamiento hacia iniciativas que impulsen el desarrollo económico y mejoren la capacidad de pago del Estado.









