LA PAZ 22 SEP (NÓMADA NEWS).- El expresidente Jorge Tuto Quiroga cuestionó la versión presentada por autoridades chilenas sobre el hallazgo de droga presuntamente impregnada en madera boliviana de exportación y pidió al gobierno chileno esclarecer el caso, luego de conocer informes periciales que, según afirmó, ponen en duda la existencia de las sustancias controladas en las cantidades reportadas. Pidió al presidente José Antonio Kast esclarecer el caso y advirtió que Bolivia podría exigir un resarcimiento de 10 dígitos.
Quiroga explicó que el sector maderero contrató a expertos internacionales para analizar el caso. Entre ellos mencionó a un especialista estadounidense con más de 30 años de experiencia en la lucha contra el narcotráfico y a un químico forense, cuyos análisis —según sostuvo— identifican inconsistencias en los procedimientos y cuestionan que la madera pudiera haber sido impregnada con droga en los niveles señalados.
“Yo no soy juez en la materia”, aclaró Quiroga, aunque emplazó a las autoridades chilenas a demostrar científicamente que efectivamente existió droga en los cargamentos.
El expresidente sostuvo que, si las pericias que presentó se confirman, Chile tendría que asumir responsabilidades por el impacto generado sobre la producción maderera y las exportaciones bolivianas.
Quiroga pidió al presidente chileno, José Antonio Kast, revisar los informes y esclarecer la situación. También planteó que el tema sea abordado por los mandatarios de Bolivia y Chile durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El dirigente político fue más allá y sostuvo que, si se confirma que la denuncia chilena carecía de sustento, Bolivia debería exigir sanciones, reparación económica y medidas para evitar que una situación similar vuelva a afectar a los exportadores nacionales.
“Si Chile no muestra que aquí hubo realmente las toneladas, Chile tiene un problema muy grave”, afirmó.
Incluso habló de una eventual indemnización de “10 dígitos” en dólares para Bolivia, condicionada a que se confirmen las irregularidades señaladas en los informes periciales.
La denuncia chilena
El caso se hizo público en junio, cuando autoridades chilenas informaron sobre la incautación de más de 1.000 toneladas de madera en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio. Según la versión oficial de Chile, los cargamentos presentaban sustancias ilícitas, principalmente clorhidrato de cocaína y ketamina, en una proporción que habría permitido estimar alrededor de 108 toneladas de droga.
La denuncia generó repercusiones sobre las exportaciones bolivianas de madera y derivó en cuestionamientos desde el sector productor y exportador.
En Bolivia, autoridades gubernamentales también señalaron que, meses después de la denuncia, todavía se esperaba evidencia científica concluyente de parte de la Fiscalía chilena. El Ministerio de Gobierno informó en agosto que habían transcurrido cinco meses sin que se presentara un informe científico chileno que certificara la presencia de sustancias controladas en la madera retenida.
Quiroga sostuvo que el caso debe ser esclarecido antes de que continúe afectando la imagen internacional de Bolivia y de su sector exportador.









