EE.UU. 16 Mar. (NÓMADA NEWS).- El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset compareció este lunes por primera vez ante el tribunal federal en Alexandria, donde enfrenta cargos por conspiración para lavar dinero proveniente de una presunta red internacional de tráfico de cocaína que operaba desde Sudamérica hacia Europa.
La audiencia se realizó en el Tribunal de Distrito del Este de Virginia, luego de que Marset fuera trasladado a Estados Unidos tras su captura en Bolivia. De ser hallado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión.
Según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia, Marset es señalado como líder de una organización criminal dedicada al envío de grandes cargamentos de cocaína —de hasta 10 toneladas por envío— hacia distintos países de Europa.
Red internacional de narcotráfico
De acuerdo con los documentos judiciales, la presunta estructura criminal operaba rutas de narcotráfico en varios países de Sudamérica, entre ellos Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil, además de destinos europeos como Bélgica, Países Bajos y Portugal.
La investigación identifica como uno de los principales operadores financieros del grupo a Federico Ezequiel Santoro Vassallo, quien presuntamente actuaba desde Paraguay como responsable del lavado transnacional de dinero para organizaciones vinculadas al narcotráfico.
Según la acusación, Santoro coordinaba la recolección de ganancias del narcotráfico en Europa y organizaba su traslado mediante mensajeros y mecanismos clandestinos para introducir esos fondos en el sistema financiero internacional.
Los fiscales sostienen que el dinero —generalmente en euros— era posteriormente canalizado a través de transferencias bancarias hacia distintos destinos, muchas veces utilizando bancos corresponsales en Estados Unidos.
Episodios investigados
Uno de los casos descritos en el expediente señala que en enero de 2021 Marset tenía pendientes de cobro más de 17 millones de euros provenientes de un solo envío de cocaína. En ese contexto, Santoro habría organizado el lavado de al menos cinco millones de euros de esas ganancias, parte de las cuales habrían sido canalizadas a través del sistema bancario estadounidense.
Santoro se declaró culpable el 21 de mayo de 2025 y posteriormente fue condenado a 15 años de prisión el 23 de julio del mismo año.




