Históricamente el deporte boliviano, que debería ser un componente esencial de la sociedad y la cultura de la nación, ha estado abandonado por los gobiernos de turno. Duele admitir que la situación difícilmente va a cambiar.
El 6 de agosto de 2020 las cuentas de PREMIUM en Facebook y Twitter (hoy X) comenzaron a lanzar sus primeras noticias. Pocos días después entró en funcionamiento la casa principal de este todavía nuevo medio de comunicación dedicado al deporte, la página web www.premiumsportsbo.com
Desde entonces han pasado cinco años que en 2025 coinciden con el Bicentenario de la Patria. Bolivia cumple 200 años (1825-2025). El país está a días de vivir un proceso electoral cumbre en momentos en que atraviesa una de sus peores crisis de los últimos tiempos.
Históricamente el deporte boliviano, que debería ser un componente esencial de la sociedad y la cultura de la nación, ha estado abandonado por los gobiernos de turno salvo alguna contada excepción, que, de todas maneras, no alcanzó a darle su verdadero lugar y relevancia.
En este tema no hay que esperar que la nueva administración sea diferente a las anteriores. Aunque le duela al deporte, las prioridades del nuevo gobierno van a estar centradas en enderezar la vida de millones de bolivianos e intentar sacarlos de la actual caótica situación. Primero hay que garantizar, por ejemplo, la seguridad alimentaria, la estabilidad financiera, la paz política, etcétera, y todo eso pasa necesariamente por recomponer los dólares, la gasolina, el diésel y un montón de necesidades, una labor que durará mucho tiempo.
El deporte, que en los mejores tiempos más recientes de bonanza estuvo de todas maneras olvidado, tiene que seguir caminando de su propia mano por un buen trecho más, hasta que aparezcan, tanto la voluntad de los gobernantes como las condiciones adecuadas, a fin de que reciba la atención que necesita y merece.
La cuestión es que, mientras aún tiene un camino tortuoso por andar, sus líderes tengan la capacidad para guiarlo hacia una salida y no hundirlo más en el fango en el que ha caído.
Con la mayoría de los clubes quebrados o al borde, el fútbol boliviano está sumido en aprietos y dificultades que le conducen a una situación que pronto será insalvable si no se da una recomposición adecuada. Lo preocupante es que, a pesar de la realidad, no hay señales para una línea de cambio, un golpe de timón que pueda frenar este viaje al abismo.
El deporte en general continúa desde hace años recogiendo algunos frutos de esfuerzos personales de los deportistas, de sus familias, de unos pocos dirigentes comprometidos con su disciplina, mientras las autoridades pasan de largo la mayoría de las veces o entregan alguna migaja a título de colaboración que lo único que hace es confirmar su pobreza, o su incapacidad para dotar de mejores recursos para la formación, crecimiento y consolidación de los deportistas.
En medio de este panorama cada vez más preocupante, al cumplir su quinto año PREMIUM mantiene su compromiso de continuar entregando a la sociedad una información veraz, promoviendo la transparencia y practicando sobre todo una tarea decente, en comunión con la búsqueda de la verdad. Una labor responsable que ayude al deporte, por más que resulte incómoda o desagradable para algunos sectores que solo velan por sus intereses.





