MADRID 2 Abr. (EUROPA PRESS).- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se ha mostrado este miércoles «profundamente alarmado» por la intensificación de las hostilidades en la Franja de Gaza en los últimos días y ha condenado la muerte de más de 1.000 palestinos, entre ellos niños, desde la ruptura del alto el fuego en el enclave.
«Los bombardeos israelíes a gran escala y las operaciones terrestres han provocado una destrucción generalizada y el desplazamiento de más de 100.000 palestinos de Rafá sólo en los dos últimos días, la mayoría después de haberse desplazado varias veces y con pocas pertenencias», ha indicado en un comunicado.
Guterres también ha reiterado su condena a la muerte de 15 trabajadores humanitarios cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa común en el sur de Gaza. «El personal médico y los trabajadores humanitarios deben ser protegidos en todo momento por las partes en conflicto, como lo exige el Derecho Humanitario», ha agregado.
Sus palabras se producen después de que al menos 22 personas, entre ellas varios niños, hayan muerto este miércoles a causa de un bombardeo israelí contra una clínica de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en el campamento de refugiados de Yabalia, en el norte del enclave.
Las autoridades de Gaza, controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han elevado a más de 50.400 los palestinos muertos a causa de la ofensiva militar lanzada por Israel contra el enclave tras los ataques ejecutados el 7 de octubre de 2023 por el grupo y otras facciones palestinas.