LA PAZ 29 JUN. (NÓMADA NEWS).- El Gobierno Nacional a través del Vocero Presidencial, José Luis Gálvez, expresó su rechazo al anuncio de un posible paro en el Órgano Judicial, al considerar que una medida de esa naturaleza no tiene precedentes en la historia republicana del país y agravaría la crisis que atraviesa el sistema de administración de justicia.
En un pronunciamiento oficial, el Vocero señaló que la sola posibilidad de una paralización constituye un hecho «inaudito» y sostuvo que cualquier convocatoria a un paro sería de exclusiva responsabilidad de quienes la impulsen.
«El anuncio de un paro en el Órgano Judicial es un hecho inaudito y su sola mención o sugerencia es reprochable. La profunda crisis del sistema judicial no se soluciona con un paro«, señala el pronunciamiento.
Gálvez recordó que nunca antes los magistrados de los máximos tribunales del país habían planteado una medida que implique suspender la prestación del servicio de justicia, situación que, advirtió, afectaría el acceso de la población a uno de los servicios esenciales del Estado.
Asimismo, cuestionó que la motivación de la medida responda a demandas de carácter presupuestario, considerando que la discusión sobre la situación de la justicia debe ir más allá de los recursos económicos.
El funcionario reafirmó que el presidente Paz cumple con el respeto a la independencia de los órganos del Estado, aunque sostuvo que ello no impide expresar preocupación frente a una eventual paralización del sistema judicial.
«Los órganos del Estado deben ser administrados con plena responsabilidad y madurez. No estamos de acuerdo con que se adopten lógicas corporativas de corte sindical que tanto daño le hicieron al país», remarcó el Vocero.
En ese contexto, el gobierno recordó que Bolivia acaba de superar un prolongado periodo de conflictos sociales y bloqueos que se extendieron por más de 50 días, por lo que consideró necesario evitar nuevas medidas que puedan afectar a la ciudadanía y a las instituciones.
La administración nacional reconoció además que el sistema judicial enfrenta una crisis estructural heredada de gestiones anteriores; sin embargo, afirmó que los problemas administrativos deben resolverse mediante el diálogo, la coordinación institucional y el respeto entre los órganos del Estado.
«Cuando hablamos de la justicia, el eje ordenador de la discusión debe ser la reforma de la justicia«, concluyó Gálvez.









