LA PAZ 13 Nov. (NÓMADA NEWS).- La intervención a la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA) marca el primer gran desafío del nuevo Gobierno en materia de gestión pública y transparencia. El ministro interino de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Óscar Mario Justiniano, informó que la medida responde a los indicios de una “deuda monstruosa” que rondaría los Bs 1.000 millones, acumulada durante la administración anterior.
La auditoría busca esclarecer irregularidades en el programa de subsidio al trigo, un componente clave del sistema alimentario nacional que garantiza el precio del pan de batalla en 50 centavos. Los informes financieros revelan que, de un presupuesto de Bs 755,9 millones, apenas se ejecutó un 6,8%, mientras que el resto permanece sin justificar.
“Esta intervención no es una cacería política, sino un acto de responsabilidad. Queremos saber qué pasó con el dinero de los bolivianos y asegurar que los programas alimentarios sigan funcionando con eficiencia y transparencia”, afirmó Justiniano.
Una empresa con peso nacional
Los estados financieros de EMAPA muestran que la empresa maneja un presupuesto superior al de varias gobernaciones, con Bs 4.531 millones asignados en 2025, pero con una ejecución del 37,5%. El contraste entre el gasto real y los recursos disponibles levanta sospechas de ineficiencia y posibles actos de corrupción.
Según datos oficiales, durante los dos últimos años, las compras de harina aumentaron más de ocho veces, pasando de 117 mil a 974 mil quintales, lo que —de acuerdo con fuentes internas— habría distorsionado los costos del programa y generado un desbalance financiero que hoy repercute en la cadena panificadora.
Impacto en el precio del pan
El ministro Justiniano llamó a la calma ante los rumores de un posible incremento del pan de batalla, señalando que “la prioridad del Gobierno es proteger el bolsillo de las familias”. Sin embargo, el sector panificador advirtió que los atrasos en la entrega de harina ya están afectando la producción, con riesgo de una posible alza a Bs 1 por unidad si no se regulariza la provisión estatal.
Rendición de cuentas y confianza
La intervención de EMAPA, dispuesta por el actual Gobierno, busca recuperar la credibilidad institucional y establecer responsabilidades sobre la administración anterior. Justiniano aseguró que “la auditoría permitirá identificar a los responsables de los actos que han mellado la economía familiar y la dignidad de una empresa clave para la soberanía alimentaria”.
En los próximos días, la comisión interventora deberá entregar su primer informe sobre la situación real de las cuentas y contratos de EMAPA. Mientras tanto, la población permanece atenta al impacto que esta investigación pueda tener en el precio del pan y en la promesa de transparencia y eficiencia estatal que el Gobierno ha asumido como bandera.





