COCHABAMBA 15 OCT (NÓMADA NEWS).– La Central Obrera Boliviana (COB) expresó su preocupación por los efectos económicos de los últimos decretos supremos anunciados por el gobierno y advirtió que el incremento de los costos de los combustibles y de las tarifas eléctricas, sumado a la pérdida del poder adquisitivo, afecta a la economía de las familias bolivianas.
El Secretario Ejecutivo de la COB, Mario Argollo, calificó de “lapidarias” las recientes medidas y señaló que el encarecimiento del diésel y el aumento de las tarifas eléctricas representan una mayor presión para la población.
“Las familias están sufriendo en el país, nuestra población está preocupada y ya no sabe qué hacer”, manifestó el dirigente, quien advirtió que un eventual levantamiento de la subvención a la gasolina y al gas licuado de petróleo (GLP) agravaría la situación económica.
Por su parte, Andrés Paye, ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, sostuvo que la organización ya había advertido sobre las consecuencias de las medidas económicas desde noviembre, diciembre y enero, cuando comenzó a analizar el panorama económico del país.
El dirigente minero cuestionó el conjunto de decretos aprobados y las posibles nuevas disposiciones anunciadas por el gobierno, al considerar que podrían profundizar la inestabilidad económica.
Las declaraciones de ambos representantes sindicales reflejan la preocupación de sus organizaciones por el impacto de las medidas gubernamentales en los ingresos y los gastos cotidianos de la población.









