LA PAZ 03 SEP (NÓMADA NEWS).- El Gobierno intervino la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y detectó irregularidades que, según las autoridades, habrían debilitado los mecanismos de control y facilitado el desvío de carburantes en el país.
El viceministro de Transparencia, Yamil García, afirmó que el Ejecutivo mantendrá una política de “cero tolerancia” a la corrupción y aseguró que se impulsarán procesos administrativos y penales contra funcionarios y exfuncionarios que resulten involucrados.
“Si para evitar que el desvío de combustible continúe tenemos que seguir procesos administrativos o penales en contra de cinco, diez o cien funcionarios o exfuncionarios, por supuesto que lo vamos a hacer”, sostuvo.
García explicó que varias denuncias relacionadas con estas irregularidades ya se encuentran en diferentes etapas de la vía judicial, desde investigaciones y denuncias hasta imputaciones y acusaciones fiscales. Anunció que, a partir de la intervención, se accederá de manera directa a esa información para profundizar las investigaciones y determinar nuevas responsabilidades.
Como parte de las medidas de fiscalización, Transparencia mantiene habilitados canales digitales anónimos para recibir denuncias. Según el viceministro, estos mecanismos registran actualmente un promedio de una denuncia cada ocho horas, situación que calificó como crítica.
DESVINCULACIÓN DE SISTEMAS
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo y Aguas, Óscar Mario Justiniano, señaló que la escasez de combustible no se debe a una reducción en las importaciones.
Explicó que YPFB estaría despachando entre el 100% y el 120% del volumen habitual de combustible, por lo que el problema principal estaría en la cadena de distribución y en los mecanismos de control.
Justiniano apuntó específicamente a una desvinculación de los sistemas informáticos entre YPFB y la ANH, que, según su explicación, habría generado una vulnerabilidad institucional y permitido distorsiones en el mercado interno.
El ministro sostuvo que el problema central no estaría en la cantidad de carburantes que ingresa al país, sino en la capacidad institucional para realizar un seguimiento efectivo desde el despacho hasta la comercialización final.
Con la intervención de la ANH, el gobierno busca identificar dónde se produjeron las fallas, determinar responsabilidades y fortalecer los controles para evitar que el combustible destinado al mercado interno sea desviado hacia actividades ilícitas o circuitos paralelos.









