El ’10’ iguala con su ‘hat-trick’ a Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales
BARCELONA, 17 Jun. (EUROPA PRESS).- La selección de Argentina ha ganado este miércoles a Argelia (3-0) en su debut en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá en el que defiende el cetro logrado en Catar 2022, y lo ha hecho con un ‘hat-trick’ histórico de un Leo Messi que ya es el máximo goleador histórico de las Copas Mundiales y que se divirtió amargando la tarde a los argelinos en Kansas City.
El capitán argentino firmó una noche para el recuerdo. A sus 38 años, el primer futbolista de la historia en disputar seis Mundiales –le igualará, si juega, el portugués Cristiano Ronaldo– alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo e igualó el registro del alemán Miroslav Klose como máximo anotador histórico del torneo. Además, el rosarino celebró su partido número 200 con Argentina y elevó hasta 120 su cuenta goleadora con la Albiceleste.
Eso sí, el partido tardó unos minutos en decidir quién iba a mandar realmente. De hecho, el arranque fue un pequeño caos controlado, con dos goles anulados en apenas tres minutos. Primero celebró Messi en el minuto 5 tras definir dentro del área, pero el fuera de juego era evidente. Poco después respondió Argelia con otro tanto invalidado, obra de Farès Chaïbi, igualmente adelantado.
Pero el aviso argentino acabó teniendo continuidad en el minuto 17, cuando apareció de nuevo Messi, esta vez sí de forma legal. Rodrigo de Paul encontró a su compañero en el Inter de Miami acelerando por el carril central y el ’10’, llegando a la media luna, armó un disparo seco que sorprendió a Luca Zidane. El guardameta, hijo del histórico Zinedine Zidane -presente en la grada del Kansas City Stadium-, no estuvo del todo fino y vio cómo el balón terminaba dentro para el 1-0.
El encuentro, sin embargo, no tuvo continuidad ofensiva. Tras la pausa de hidratación, el duelo entró en una fase de posesiones largas, ritmo bajo y escasas ocasiones. Argentina gestionó la ventaja sin forzar demasiado y Argelia intentó crecer desde el balón, pero sin encontrar caminos claros. Solo Chaïbi pareció capaz de alterar algo el guion; primero obligó al ‘Dibu’ Martínez a enviar a córner un disparo potente tras una internada y luego volvió a probar desde lejos, aunque demasiado alto. Del otro lado, Thiago Almada también buscó sorprender sin encontrar portería. Al descanso, el dato resumía bien el tramo central del choque: tres tiros por equipo y solo uno a puerta.
Pero, por suerte para el fútbol y para los aficionados, tras el paso por vestuarios cambió el paisaje y se vio lo esperado. Argelia dio un paso adelante y su presión alta provocó varios errores poco habituales en la salida argentina. Durante unos minutos pareció que el conjunto norteafricano podía acercarse al empate, aunque Messi ya avisó con un disparo cercano a la frontal que salió desviado y Lautaro Martínez desperdició una ocasión clarísima tras otro pase de categoría del capitán, encontrándose con una buena intervención de Luca Zidane.
Cuando mejor estaba Argelia apareció de nuevo el de siempre. Alexis Mac Allister soltó un disparo lejano que Luca Zidane volvió a rechazar de forma poco contundente y Messi, atento al rebote, apareció donde aparecen los grandes delanteros para empujar el balón y firmar el 2-0 en el minuto 60. Un golpe duro para una Argelia que llegaba al torneo con una sola victoria en sus últimos diez partidos mundialistas y que volvió a quedarse lejos de romper esa tendencia.
El seleccionador argelino, Vladimir Petkovic, reaccionó de inmediato dando entrada a Houssem Aouar, Riyad Mahrez y Mohamed Amoura buscando más calidad y desequilibrio. Aouar tuvo una ocasión poco después, pero su disparo no encontró portería. Entre medias, Messi ya había enseñado que quería más; Luca Zidane evitó el tercero con una gran mano ante otro disparo del argentino.
Pero el tercero acabó llegando. Y tenía que ser suyo. En el minuto 76, Messi combinó con Nico González y, desde la línea de la frontal, soltó un derechazo imposible para el portero argelino. Hat-trick, goleada y récord compartido con Klose. Una noche histórica para el capitán de la vigente campeona del mundo.
El partido quedó resuelto y Lionel Scaloni aprovechó para darle descanso. En el minuto 80, el estadio, con absoluta mayoría de aficionados argentinos, se puso en pie para despedir a Messi mientras entraba Nico Paz. Una ovación larga para un jugador que sigue encontrando nuevas páginas para escribir en una carrera que parecía haber agotado ya todos los récords posibles.









