LA PAZ 24 ABR. (NÓMADA NEWS).- Ocho gobernadores del país sostienen una reunión con el presidente Rodrigo Paz Pereira en el Palacio Quemado, con el objetivo de abordar la crisis económica que atraviesan las administraciones departamentales, marcada por la reducción de recursos y el incremento de deudas.
Las autoridades regionales coincidieron en que las gobernaciones enfrentan una situación crítica debido a la disminución de ingresos por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y otros factores presupuestarios, lo que ha generado dificultades para cubrir obligaciones básicas.
La gobernadora de Pando, Gabriela de Paiva, fue una de las voces más contundentes al señalar que su administración se encuentra en “bancarrota”, con deudas millonarias, sueldos impagos y un déficit superior a los 60 millones de bolivianos.
“Gritamos auxilio. La gobernación de Pando está en bancarrota”, afirmó, al detallar problemas estructurales como la falta de conexión eléctrica estable —dependiente aún de diésel— y el retraso en proyectos viales estratégicos.
En la misma línea, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, advirtió que su departamento se encuentra en “terapia intensiva” económica, por lo que urgió la implementación de un nuevo esquema de redistribución de recursos, conocido como el modelo “50-50”.
Según explicó, esta medida permitiría a su región acceder a aproximadamente 600 millones de bolivianos, lo que —si bien no resolvería completamente la crisis— aliviaría la situación financiera.
El encuentro, que inició a las 11:00, también cuenta con la participación de ministros de Estado y busca establecer acuerdos para enfrentar la coyuntura económica y garantizar la sostenibilidad de las gobernaciones.
Entre los asistentes, se reportó la ausencia del gobernador de Potosí, René Joaquino, que hasta la instalación del encuentro no llegó.
Las autoridades departamentales expresaron su expectativa de que el Gobierno adopte medidas urgentes para evitar un mayor deterioro financiero, en un contexto donde la coordinación entre niveles del Estado se vuelve clave para afrontar la crisis.




