LA PAZ 24 Feb. (NÓMADA NEWS).- Entre aplausos, lágrimas y música, cientos de personas acompañaron el último adiós al inolvidable artista boliviano David Santalla en el Cementerio General de La Paz, donde fue sepultado en un sector destinado a personalidades notables del país.
El cortejo fúnebre llegó hasta el sector de las lápidas, donde se preparó una tumba de carácter perpetuo para que la población pueda visitarlo y rendirle homenaje. Santalla descansa junto a figuras emblemáticas como Carlos Palenque y Luis Espinal, en un espacio reservado para referentes históricos y culturales.
Desde tempranas horas sus amigos, familiares, autoridades y actores del denominado “teatro de oro” —especialmente de las décadas de los 70 y 80— se dieron cita para despedir al comediante que marcó generaciones. La banda acompañó el ingreso del féretro, mientras el público, visiblemente conmovido, recordaba entre sollozos los momentos de alegría que el artista brindó a lo largo de su trayectoria.
“Siempre lo voy a recordar con mucha alegría, porque él hizo que nos riamos”, expresó uno de los asistentes. Otra seguidora señaló: “Ha hecho reír a mucha gente y no se lo va a poder olvidar”.
Muchos de los presentes llevaron incluso los tradicionales muñequitos que Santalla solía vender en ferias paceñas y en distintos puntos del país, símbolo del vínculo cercano que mantenía con su público.
Previo al entierro, el féretro fue trasladado en medio de homenajes y muestras de cariño, en una jornada que dejó en evidencia el profundo impacto cultural del artista. Su partida enluta al teatro boliviano, al departamento de La Paz y a todo el país.
Con su sepultura, Bolivia despide a uno de sus más grandes referentes del humor y la escena nacional, pero su legado artístico permanecerá vivo en la memoria colectiva de quienes crecieron con sus personajes y su inconfundible carisma.




