LA PAZ 28 Nov. (NÓMADA NEWS).- Tras ser posesionado por el presidente Rodrigo Paz, el nuevo Comandante General de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, emitió un discurso directo y sin precedentes, afirmó que asume el cargo no como una aspiración personal, sino como el desafío de “cambiar la institución” y erradicar prácticas que han dañado profundamente la imagen policial ante la ciudadanía.
Uno de los pasajes más firmes de su intervención fue la instrucción explícita dirigida a todos los efectivos del país:
“A partir de hoy, la orden que les da su Comandante General es que queda totalmente prohibido cobrar un solo centavo a ningún ciudadano boliviano, por ningún motivo. Y peor aún, a ningún servidor público policial.”
Sokol recordó que la Policía “se debe a la sociedad” y que el uniforme no puede seguir siendo utilizado “para beneficios personales” por malos funcionarios que —dijo— han lastimado la dignidad institucional.
Compromiso de depuración interna
El Comandante General anunció que aplicará “todas las medidas necesarias” para impedir la recurrencia de hechos de corrupción y garantizar que los efectivos actúen bajo criterios de legalidad, disciplina y servicio público.
“No se arriesguen a perder su libertad ni su profesión por unos cuantos centavos”, advirtió a los uniformados, a tiempo de señalar que las sanciones serán estrictas.
Respaldo del Órgano Ejecutivo
Durante la ceremonia, el presidente Rodrigo Paz remarcó la necesidad de una Policía profesionalizada, despolitizada y comprometida con la seguridad ciudadana y la restitución de la confianza pública.
El nuevo Alto Mando policial se estrena en funciones en un contexto de alta sensibilidad social y exigencias ciudadanas de mayor transparencia, eficiencia y presencia estatal.





