LA PAZ 28 Nov. (NÓMADA NEWS).- El caso Emapa ya no es una simple investigación administrativa, se perfila como uno de los mayores escándalos de corrupción en los últimos años. El exgerente de la estatal, Franklin Flores, se ha convertido en una figura central de varios procesos abiertos, mientras la Policía ejecuta operativos para ubicarlo ante fuertes indicios de presuntas irregularidades millonarias.
El director nacional de la FELCC confirmó que Flores tiene una alerta migratoria activa, lo que impide que salga del país. Aunque el exejecutivo aseguró públicamente que se pondría a disposición de la justicia, hasta ahora no ha dado señales de presentarse, lo que incrementa la tensión en torno al caso.
Un segundo escándalo: harina subvencionada convertida en botín
A la denuncia inicial por la planta de Emapa en El Alto se suma una acusación aún más delicada: un presunto convenio ilegal con la Conapabol, mediante el cual –según la investigación preliminar– Flores y algunos dirigentes habrían montado un esquema para beneficiarse económicamente con la harina subvencionada por el Estado.
Fuentes de la investigación detallan que este convenio habría permitido desviar recursos públicos, convirtiendo un programa estatal de apoyo alimentario en un mecanismo de enriquecimiento para un pequeño grupo.
Desfalco de Bs 95,5 millones
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Justiniano, reveló que las pérdidas identificadas hasta ahora ascienden a Bs 95,5 millones, una cifra que podría crecer conforme avancen las auditorías.
Consultado sobre el grado de implicación de Flores, Justiniano fue tajante: “Ése aparece por todos lados”.
La afirmación deja en evidencia que Flores no solo sería una pieza clave, sino un hilo conductor en varios de los hechos irregulares detectados.
Policía despliega Inteligencia ante posible ocultamiento
La Policía confirmó que trabaja con el departamento de Inteligencia para dar con el exgerente, ante la sospecha de que podría estar evadiendo su obligación de declarar, pese a haber afirmado que colaboraría.
La investigación también indaga presuntos intentos de encubrimiento, redes internas y vínculos que permitieron que estos hechos se consoliden durante su gestión.
Un golpe a la confianza pública
El caso Emapa vuelve a abrir el debate sobre la gestión de empresas estatales y el uso de recursos públicos. El Gobierno anticipó que ningún involucrado quedará al margen de la justicia, mientras crece la presión social para que los responsables respondan por un daño económico millonario que afectó directamente al bolsillo de los bolivianos.





